Corazones preparados para el Señor.
Anhelamos ver un despertar espiritual en Israel y las naciones: vidas transformadas por Jesús y una Iglesia arraigada en las Escrituras, comprometida con el propósito de Dios y preparada para el regreso del Mesías.
Inspirados en Isaías 40, queremos ser una voz que prepare el camino del Señor y lleve consuelo al corazón de Jerusalén.